






Un sistema extremadamente eficiente de aislamiento es la clave para mantener la temperatura de -1º C durante el día y - 6º C durante la noche, momento en que se forma nueva nieve. Los muros aislantes, de un metro de espesor, permiten a esta estación mantener la temperatura de -1º C, mientras que en el exterior, en mitad del desierto, se alcanzan temperaturas que pueden superar los 40-45 º C.